“Conay”  

Para algunas culturas significa “agua”, para otras “encuentro” y nos encantó como nombre para este proyecto

Surgió hace más 8 años, buscando una opción para tener agua potable para toda la familia porque en la zona donde vivimos tomar de la canilla nos dió gastroenteritis y otros problemas de salud. Después de investigar cuál era la más accesible y gracias a distintos museos de argentina que aún preservan filtros de cerámica de nuestros ancestros latinoamericanos, conocimos finalmente la técnica y la fórmula para crearlos. .

El maestro Chiti Fernandez fue quien estudió y sistematizó años de pruebas de materiales, formatos y análisis de estos filtros en el instituto de ceramología. Gracias a él y a tantos años de fabricarlos (y las devoluciones de quienes confiaron en el proceso de Conay) hoy elaboramos estos filtros descontaminantes para ser parte de quienes apostamos a brindar una alternativa práctica, natural, única y amigable con nuestra tierra.